Guitarras de leyenda: Rickenbacker 325

Hay guitarras que se quedan en la memoria y que se convierten en leyendas

Una de estas leyendas es la Rickenbacker 325, una de las guitarras que utilizó el gran beatle, John Lennon

Conociendo la Rickenbacker 325

Esta guitarra tiene un tamaño pequeño, y su cuerpo es semi hueco. Esta guitarra se hizo popular tras ser una de las guitarras preferidas de John Lennon, músico que formó parte de The Beatles, sin duda, una de las mejores bandas que ha dado la historia de la música. Lennon la utilizó desde los primeros años de la banda, hasta más o menos el año 1966. 

La Rickenbacker 325 está equipada con tres pastillas, estando eléctricamente unidas la pastilla central y la del mástil del instrumento, algo que la hace muy diferente de otras marcas como Fender, en cuyas Stratocaster las pastillas que montan son independientes. Esta peculiaridad hace muy fácilmente reconocible su sonido, tan beat. 

John Lennon y su guitarra favorita

John Lennon se hizo con esta Rickenbacker 325 allá por el año 1960, año en el que viajó con el resto de The Silver Beatles a Hamburgo, donde más tarde afirmó que se forjó como músico. La guitarra era de mástil corto, y tenía un acabado natural, un pickguard dorado y un vibrato Kaufmann. Lennon la compró tras verla en la portada de un disco del músico de jazz “Toots” Thielmans. 

Poco tiempo después, John le colocó un vibrato Bigsby B-5 y cambió los potenciómetros de volumen y de tono, los cuáles compró en Curry Electronics. Un par de años más tarde, la pintó de negro, concretamente en septiembre de 1962. En algún momento que no se conoce exactamente, John Lennon le desconectó la pastilla central, tocando solamente con dos.

Según fuentes especializadas, Peter McCormack, cercano a la banda, le encargó el trabajo a Derek Adams, y sugirió que el cambio de color era idea del manager, Brian Epstein para mejorar el aspecto de la banda. 

Un año más tarde, en 1963, Lennon volvió a cambiar los potenciómetros de su querida Rickenbacker 325 al mismo tiempo que le modificó la electrónica, trabajo que realizó Burns of London. 

John Lennon tocó la Rickenbacker 325 en el escenario, en el estudio y en dos conciertos, el primer Show de Ed Sullivan y en el Carnegie Hall (2 de diciembre de 1964). Posteriormente, salvo un par de cosas más, no volvió a usarla. No obstante, fue en 1972 cuando la restauró y le devolvió su acabado natural, así como su golpeador original y roto. 

Hay muchos expertos que afirman que también aparece en las sesiones del disco en solitario de Lennon Double Fantasy, como en la canción Stepping Out. En la actualidad, esta guitarra es propiedad del hijo de John y Yoko, Sean Lennon.

Solamente se fabricaron 28 unidades en 1958, pero no se vendieron y a finales del 58 y principios del 59 se reconvirtieron, de tener dos potenciómetros pasaron a tener cuatro y dos switches. 

Durante mucho tiempo se pensó que la de John estaba hecha de madera de arce, pero en realidad era de alder. Se dice que en 1960 tenía un precio de 100 libras, pero como estuvo en la tienda mucho tiempo, a John le costó bastante más barata. 

Esta es una de las guitarras más famosas de la historia de la música. Cuéntanos, ¿has tenido la oportunidad de tocarla? ¿Qué te parece? ¡Cuéntanoslo! 

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